Sin equipo. Sin oficina. Sin plan de negocios armado de antemano. Solo la idea de que valía la pena intentarlo.
El origen
Todo empezó lejos de un plan de empresa: haciendo bots para servidores de Discord, en 2021. No había un objetivo grande detrás, más allá de resolver problemas puntuales que alguna comunidad pedía — automatizar un rol, armar un comando, arreglar algo que otro bot hacía mal. Fue la puerta de entrada, aunque en ese momento no se sintiera como tal.
Durante casi dos años eso fue un hobby entre varios, no la cosa. Hubo proyectos que arrancaron y no llegaron a ningún lado, ideas abandonadas a la semana, intentos que ni merecen mención. Recién en 2023, después de esa acumulación de intentos fallidos, quedó claro que programar no era una fase más — era lo que quería seguir haciendo, en serio y a largo plazo.
La idea de tener algo propio venía de mucho antes que cualquier línea de código: desde los 7 años existía la idea de armar una empresa algún día, sin saber todavía en qué ni cómo. Programar terminó siendo, casi una década después, la forma concreta de intentarlo.
Las iniciales, el apellido, un poco de imaginación. El primer intento de que algo sonara a empresa — aunque en ese momento fuera más una idea que un proyecto con código detrás.
La abreviación. Más corto, más prolijo, más fácil de decir en voz alta. Un paso intermedio hacia algo con identidad propia, aunque todavía sonara a iniciales disfrazadas.
El nombre buscaba, sobre todo, dejar de ser tan revelador. Combina "Kode" (código) y "Val" — un guiño bastante más discreto que las iniciales completas de antes, aunque nunca del todo anónimo. El que finalmente se sintió real. Construido para durar.
El fundador
@valentin
Adolescente, construyendo desde Argentina. Arrancó en agosto de 2023 y desde entonces sostiene Kodeval solo: sin equipo, sin inversores, sin más oficina que la que tenga wifi ese día.
Prefiere construir algo propio, aunque sea chico y tarde en crecer, a trabajar para que crezca el proyecto de otro. No hay romantización en eso — hay simplemente la idea de que vale más la pena intentarlo por cuenta propia que no intentarlo.
Hoy Kodeval es un proyecto de una sola persona. La idea, a largo plazo, es que deje de serlo — pero eso todavía no pasó, y no hay apuro en forzarlo.
La filosofía
La apuesta de Kodeval es simple de explicar y difícil de ejecutar bien: tomar cosas que ya existen — plataformas, productos, servicios — y preguntarse si no se pueden hacer mucho mejor. No es copiar. Es inspiración múltiple: mirar varias referencias a la vez y construir algo más inteligente, mejor hecho o más accesible que lo que ya está en el mercado.
Pro consumidor, ante todo. Eso significa priorizar lo que le sirve a quien usa el producto por sobre lo que es más cómodo o más rentable a corto plazo para Kodeval. Cada producto existe porque tiene una razón concreta de existir, no para completar un catálogo o justificar el nombre de una empresa.
Esta es, hasta ahora, la versión más avanzada de Kodeval en sus tres años de historia. No la definitiva — solo la mejor hasta el momento.
Lo que se está construyendo
Una cuenta para todos los productos de Kodeval. El sistema de autenticación que conecta todo.
Ir a Connections →Librería de módulos HTML y CSS de código abierto. Construí tu web bloque a bloque.
Ir a Pages →Nuevos productos en desarrollo. Cuando estén listos, estarán acá.